Para mi sorpresa, hoy encontré una iniciativa de la Red de Padres y Madres, Red PaPaz, en la que se invita a participar en la recolección de firmas digitales. El mensaje, apoyado por varios twitteros, convoca a sumarse a la "Movilización por contenidos responsables para los niños, niñas y adolescentes en las emisoras juveniles". Mientras todos hablan y hablarán del concierto de un músico famoso al que, coincidencialmente, muchas emisoras invitaron a ver, me atrevo a ser impopular por dos razones: no voy a hablar del bendito "concierto de la historia", porque quiero dar a conocer las razones que me llevan a negar mi apoyo a la iniciativa de Red PaPaz.
No pude leer el documento en donde se encuentran las motivaciones y demás detalles sobre la petición. Infortunadamente, el vínculo sólo me condujo a una página con una famosa leyenda en Internet: "Error 404". Según la información que aparece en el formulario de firmas digitales, la iniciativa está dirigida a entidades del sector público, radiodifusores, anunciantes y publicistas. Allí se les pide el cumplimiento de la Ley de Infancia y Adolescencia, de una Resolución del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Telecomunicaciones que sirve de norma rectora a la radiodifusión en el país, y la puesta en marcha de las recomendaciones de una sentencia de la Corte Constitucional. También se les sugiere implementar capacitación para diversas personas relacionadas con la radiodifusión y la publicidad que les ayude a asumir su responsabilidad social, así como implantar una política de auto regulación.
Me disculpo por usar el "Error 404" como excusa, pero no me son claras las motivaciones de esta "movilización". Por supuesto, me es claro que la Red PaPaz nació en el seno de un colegio privado de Bogotá, tras la preocupación por los contenidos de programas de radio y televisión que contaban con gran aceptación entre los estudiantes del plantel cuando corría el final del año 2002. La inquietud de los padres es justa, porque nunca será ilegal o inmoral tener intereses, expresarlos libremente y tratar de convencer a otros a partir de argumentos. Pero no puedo compartirla por diversos motivos personales, que no comprometen en ningún caso la posición del medio en el que se publica.
La polémica sobre las emisoras juveniles ha estado presente desde que tengo memoria. Cuando era niño, muchos criticaron a una emisora juvenil bogotana por presentar a la primera elección popular de alcaldes un candidato que era, en realidad, un personaje de su programa de la mañana. La misma emisora, por la época en que ya estaba en el bachillerato, inició una campaña en los colegios pertenecientes a su sistema de emisoras colegiales en contra del espacio de Santiago Moure y Martín de Francisco, emitido en una emisora rival, esgrimiendo argumentos similares a la de la actual iniciativa; curiosamente, no se dijo nada sobre los posibles intereses de los quejosos frente a los niveles de audiencia.
Por supuesto, nadie armó un debate nacional cuando, por esa misma época, una emisora juvenil en Medellín programó una canción cuya letra decía, si mal no recuerdo, "Alza la mano si te gusta la marihuana". En esa misma ciudad, 70 u 80 años antes, se armó un escándalo que involucró al alcalde luego de que un comerciante fijara en su vitrina una imagen de la Venus de Milo. Aunque pocos se atrevan a reconocerlo (o a recordarlo al menos), los tiempos han cambiado... O no han cambiado, realmente.
Aún haciendo parte de la emisora de mi colegio, a finales de la década los 90 del siglo pasado, se nos invitó a una conferencia que estaba dirigida a rectores y educadores de colegios bogotanos. El tema, la amenaza de la "música satánica", repitiendo los mismos argumentos de los gobiernos y movimientos conservadores de Estados Unidos casi 20 años antes. El orador lanzó una conclusión que aterró a todos los adultos: debido a la libertad de cultos, usted no puede hacer nada para contrarrestar este fenómeno en su institución educativa. En medio de la sesión de preguntas, un compañero mio entregó un papel con una figura del Hombre Araña haciendo con su mano el mismo gesto que realiza el personaje cuando lanza su telaraña. En el papel, una pregunta simple: "¿Qué piensa de este muñequito?". La respuesta fue contundente y contradictoria: "no estigmaticemos".
Lo que refleja este movimiento, a mi juicio, es la doble moral con la que se aborda este y otros asuntos similares. Desde la visión de los padres de familia y educadores, la responsabilidad del contenido de los medios de comunicación siempre ha sido de alguien más distinto a ellos. No niego la responsabilidad (o la falta de ella) de algunos de mis colegas, pero no he conocido muchas iniciativas llevadas a la práctica en las que los adultos acompañen a sus hijos para orientarlos frente a esos contenidos, enseñándoles cómo pensar en lugar de obligarlos a aprender lo que deben pensar. Cuando el movimiento incluya un aparte en donde se reconozca este problema e involucre a los educadores en este asunto, firmaré con gusto. Me permito recordar, de paso, que aunque los coordinadores de disciplina o académicos de los colegios prohibieron escuchar ciertas emisoras en ciertos horarios, mi generación venció a la censura gracias al walkman. No veo porqué esta generación, con más recursos a su alcance, no pueda hacer lo mismo.
De otra parte, me parece muy bien que se pida auto regulación a periodistas, locutores, programadores musicales, directivos de emisoras, publicistas y creativos, pero firmar dando apoyo a esta iniciativa sería, a mi juicio, un acto de ingenuidad de mi parte. No creo que este movimiento impida en el mediano plazo que otra emisora vuelva a contratar a un fenómeno de Internet tipo "Doña Gloria" por la época en que se realizan mediciones de audiencia, pagándole un salario mínimo (o menos que eso) y echándola a la calle luego de que los sondeos hayan reconocido a ese medio como "el número uno en sintonía". Tampoco creo que esta iniciativa obligue a que se cumpla la legislación vigente; debates similares dados en el pasado no lo lograron en su momento.
Estas movilizaciones son importantes, y celebro que la sociedad cuestione de vez en vez (aunque no se logre mucho con ello) la forma en que los medios hablan a los jóvenes. Sin embargo, me gustaría ver más indignación ante el amarillismo y la falta de contexto en los espacios informativos; ese sería un debate más útil para nuestra sociedad y sería, además, algo realmente novedoso.
PD: Como no soy quien para obligar a aprender lo que se debe pensar, los invito a mirar el sitio de la iniciativa: http://www.redpapaz.org/index.php?option=com_breezingforms&ff_form=17&ff_page=1
PD 2: Dos horas después de la publicación de este blog, se me informó a través de la cuenta @RedPaPaz que el Error 404 fue corregido.
Alejandro Lopera (alejo.lopera@radiopos.com - @cubara)
Publicado originalmente en www.radiopos.com