El feeling de Simón: un colombiano en Berlín.


Checkpoint Guanabana. De izquierda a derecha: Alejandro Marulanda, Hermano Simón, Teffi Saab, Jimmy Gonzales.
Si me pusieran a hablar de mi formación empírica como guitarrista, debo mencionar a dos personas que para mí fueron muy importantes. La primera es Daniel Cadena, un tremendo guitarrista de sesión formado en la banda más descarada (lo digo con cariño) que haya participado en Rock Al Parque: Rapunzell. Algún día escribiré algo sobre él; se lo debo después de meses de paciencia mientras fui su alumno. La otra... Tal vez Simón Cabezas no lo sabe, pero él fue una persona clave para que yo "aprendiera" a tocar con mi pedal favorito: el Wah Wah...

En Rock Al Parque 1999, si no me falla la memoria, Simón tocó en la Media Torta con un trío llamado Canibal Smith. Recuerdo de esa presentación que llevaron una lámina de un sheriff del viejo oeste, medias veladas en la cabeza, y una sección de vientos de un grupo local de ska que los ayudó a interpretar una versión libre del tema musical del clásico programa de televisión "Dejémonos de Vainas". Después de ese concierto, pasé un buen rato aprendiendo a controlar ese pedal, imitando lo que él hizo esa mañana con su Fender Stratocaster. En ese entonces, me impactó mucho su estilo; Simón era un guitarrista de funk con buenas bases de jazz, y con mucho feeling...

Años después, Simón apareció en los estudios de la Radio Nacional de Colombia para hablar sobre un proyecto de salsa - latin jazz que había formado en Alemania: DLC Südsound. Yo no lo conocía personalmente, y no lo reconocí hasta que habló de Canibal Smith en medio de la entrevista (recuerden, yo había visto a un señor con una media velada y trenzas en la cabeza). Mantuvimos el contacto a través de Facebook, y así me enteraba de lo que pasaba con ese grupo, de sus toques cada fin de semana, de lo que iba saliendo nuevo... Durante algún tiempo, hubo un silencio preocupante. Sin embargo, hace unas semanas, Simón reapareció para mostrarme algo nuevo: Checkpoint Guanábana.

Si me preguntan por referencias sobre el nuevo hijo de Simón, solo les puedo decir que es una buena idea seguir su rastro si les gusta Bomba Estereo. Lo digo porque sé que a él no le gusta mucho clasificar su música en categorías o sub géneros. Tras escuchar un par de sus canciones (una de las cuales no estoy en libertad de compartir con ustedes por ahora), me animé a repetir el ejercicio que hice con Martin Buscaglia en un blog anterior. Le escribí unas preguntas, y Simón las contestó al día siguiente. A continuación, el resultado y los aprendizajes de esta charla con Simón Cabezas (o como él mismo se suele nombrar, el "Hermano Simón").

Alejandro Lopera: Por las noticias que nos llegan, la cumbia ha tomado mucha fuerza en Europa, pero el fenómeno es particularmente fuerte en Alemania. ¿Cómo explicarías, desde tu experiencia como músico, el impacto de los ritmos tropicales en ese país?

Hermano Simón: No sólo la cumbia sino todos los ritmos latinoamericanos y tropicales... Pienso que todo va de la mano del protagonismo creciente del idioma castellano en los últimos años (o español, como lo quieran nombrar),  Sobre todo en Alemania... Hay que aceptar que se volvió casi una moda, e inclusive leí alguna vez en los periódicos que ya era la lengua más hablada en los colegios después del inglés, desplazando idiomas tradicionales en la educación como lo era el francés, por ejemplo.
Eso, para mí, lleva consigo un interés natural por la cultura y, obviamente, por la música... Y si a eso le pones una cucharadita de Shakira y dos goticas de Juanes pues la cosa se pone más fuerte. ¡Ja, ja! (Eso, tengo que decirlo. también es parte de esa realidad que he visto aquí).

A.L: Aunque nunca he ido a Alemania, me imagino a Berlín como un puerto sin mar, como un lugar a donde llega mucha gente y en donde hay mucha vida cultural. ¿Es fácil crear y tocar música en Berlín? ¿Cómo describirías la escena de los creadores y los artistas?
H.S: Para mí Berlín es, sin duda alguna, la capital más importante actualmente dentro de las capitales o ciudades mundiales importantes. Pienso que Nueva York tuvo su momento cumbre, Londres, París, etc... Inclusive Barcelona, que para mí fue la última, antes de Berlín, que estuvo como destino principal de todo el mundo, sobretodo de los artistas.
Por Berlín pasan todas las decisiones del monstruo llamado Unión Europea. Es una ciudad que no es muy cara (aún) en comparación con todas las otras grandes capitales. Está en el corazón de Europa, es una ciudad relativamente nueva y en constante cambio y evolución (o reconstrucción, como se quiera llamar). Es además una ciudad que no duerme... En fin, tiene el ámbito óptimo y de carácter internacional para que vengan los artistas.
Con eso no quiero decir que todo es fácil aquí... Está llena de cultura, sobrecargada de artes. Y además, hay que aprender alemán que sí es bien difícil

A.L: Del total de personas que asisten a un concierto en Berlín, ¿cuántas en promedio saben bailar?
H.S: Depende el género de la fiesta. Hay géneros donde la música está muy ligada a un baile con parámetros más concretos como la salsa, la bachata, el tango, etc. Hay otros, como la música electrónica, donde la gente se mueve con más libertad. Yo pienso que toda la gente sabe bailar, pues el baile sale del corazón y uno se mueve como lo sienta y ya. Pero si hablamos de bailar respecto de parámetros establecidos de baile, pienso que un 50 por ciento lo hace bajo esos parámetros, un 30 por ciento lo hace como quiera, y otro 20 por ciento le da pena porque piensa que debe conocer esos parámetros, y como no los conoce, no baila.

A.L:  La última vez que hablamos, estabas involucrado en un proyecto que fusionaba el jazz con la salsa y otros ritmos caribeños. El sonido del nuevo proyecto va por la onda tropical, pero suena más electrónico y, al parecer, hay menos personas involucradas. ¿Qué motivó la creación de Checkpoint Guanábana?
Sigo involucrado con DLC Südsound. Como con Checkpoint Guanábana, soy su guitarrista y fundador. Me siento como un padre, y tengo que decir que uno es como mi hijo mayor y el otro es como mi hijo recién nacido. Son hijos nacidos en épocas diferentes, en momentos diferentes, y que quiero con todo mi corazón como un padre quiere a sus hijos.
Yo quería hacer un proyecto más electrónico con dj, logísticamente liviano, siguiendo lo latino pero más funkero y con una idea de desarrollo en el área de management muy clara que fui construyendo con estos años de trabajo en la música. Mi banda grande empezó a tomar una dirección más jazz, y el año pasado entró en una pausa que nos tiene actualmente en la cocina, preparando nuevas recetas. No hubo mejor momento para embarazar mi mente y parir a Checkpoint Guanábana.

A.L: ¿Quiénes conforman Checkpoint Guanábana? ¿Podemos saber algo acerca de dónde vienen y cómo llegaron allí?

H.S: Tengo que decir que Checkpoint Guanábana es un equipo multidisciplinario de gente que aparece en una foto y de gente que no aparece en una foto... Todos llevan años, pero años... haciendo lo que hacen. En orden de aparición, están:
Pol Moreno, colombiano, productor y experto en música electrónica, baterista, bajista. Si alguien se acuerda de la banda homenaje a los 15 anos de Rock al Parque debe tener a Pol Moreno muy presente en la batería. Lo que nos une es algo más que lo musical; lo digo todo diciendo que somos amigos desde el colegio. Es nuestro productor musical, y el único radicado fuera de Berlín (vive en Bogotá).
Alejandro Marulanda, colombiano y amigo, pianista, compositor e ingeniero de sonido. Es nuestro director musical. ¡Nos conocimos de la escena latina de Berlín porque todo el mundo quiere tocar con él! ¡Ja, ja! Yo también lo quería hacer, entonces se la pinté y él me la coloreó.
Dj Jimmy Gonzales, colombiano, recién llegado de España, dj profesional. Con unas ganas tremendas de mover esos tornamesas y de ponerle por fin una calcomanía a ese logo de manzana del computador... Eso lo llevó a moverse muy rápidamente en la escena latina de Berlín y ahí nos conocimos. Un man super humano; eso genera química de una.
Teffy Saab, colombiana-alemana, es nuestra cantante, la voz. Estudiante de baile, artista neta y extrovertida, como tiene que ser. Tiene la locura que toda banda quisiera tener en su frontman. Y esa, precisamente, fue la referencia que nos hizo contactarla. Es muy amiga de Alejandro (Piano); ellos se conocían desde Colombia.
Manu Becerra, es el hermanito menor, pero también de quien aprenden los hermanos mayores. Colombiano, fotógrafo, videomaker y director de arte. Culpable de que a muchos les encante las fotos oficiales de Checkpoint Guanábana. Nos conocimos en Berlín cuando recién llegaba de Valencia, donde durante muchos anos trabajó en moda.
Wiljoph "Bebito" Williams, multipercusionista cubano. Nos conocemos desde hace tiempo; alguna vez que lo invité a entrar a un concierto, y yo no sabía que se trataba sin duda del mejor percusionista latino que tiene actualmente Berlín, y quizás Alemania. Un honor tenerlo en la familia.

A.L: ¿DLC Südsound sigue activo? ¿Qué va a pasar con ese otro proyecto? ¿Cómo, además del sonido, se va a complementar con DLC Südsound?
H.S: DLC está activo, pero en la cocina; eso lo necesita todo proyecto. Estamos tranquilos, reencontrándonos, hablando. Me tiene muy contento que hayan pausas para pensar y reestructurar, porque de eso siempre vienen cosas mejores; eso nos hace crecer como músicos. Me encanta cómo este combo tan grande se abrió en tan corto tiempo un espacio y un respeto en la escena musical de Berlín. Estoy muy orgulloso de este hijo, porque he aprendido mucho de él. Ya vendrán noticias... 

A.L: La guitarra en DLC Südsound, a mi juicio, tiene un mayor protagonismo que en el proyecto nuevo. No hay frases muy complejas ni muchos solos de guitarra en Checkpoint Guanábana. ¿El sonido de esa banda demanda más calma? ¿Fue una decisión personal como músico?
H.S: Yo soy funkero. Crecí influenciado, además de los tradicionales grandes guitarristas y bandas, de gente como Cerati, los Amigos Invisibles, los Tetas, los Screaming Headless Torsos, Marlohábil, los Chili Peppers... De eso aprendí que el funky va firme y tranquilo; presente, pero firme y tranquilo. Eso genera una atmósfera amable y cálida en la guitarra, sin tanta variación; con uniformidad se genera feeling (en mi concepto).

Por eso mis guitarras en Checkpoint Guanábana van en bloque (muy influenciadas, naturalmente, por los bloques que se encuentran también en las líneas de la electrónica). Esto para que la gente las conozca, se acomoden, las bailen y se despidan de ellas, en lugar de conocerlas y ni siquiera empezar a bailarlas cuando ya está apareciendo otra y otra y otra guitarra.

Esa cambiadera la quise evitar en Checkpoint Guanábana. Sonar influenciado por la electrónica no significa solamente tener ruidos que se parezcan a los de un computador. Fue una decisión personal como músico.

A.L: ¿Es probable que veamos a Checkpoint Guanábana por estas tierras? De paso, ¿qué tan fácil es conseguir toques en Europa?
H.S: En todos los lugares es difícil conseguir "buenos" toques. Hablo de "buenos" porque hay que reivindicar la carrera profesional de los músicos. Se puede tocar en cualquier lado, pero la idea es hacerlo bajo condiciones logísticas y económicas acordes con el trabajo y profesionalismo invertido en el proyecto, como en toda carrera profesional. Creo que el Booking es actualmente, sin duda, el eslabón más difícil en la cadena del music business. Y pensaría que el booker es el nuevo protagonista, desplazando a otros agentes del mercado como lo fueron en su momento los sellos.
Esperamos que esta entrevista la lean los agentes en Colombia para que nos lleven a tocar. Estamos empezando, pero nos morimos por tocar en la tierrita. Tenemos mucho que mostrar. Por ahora, que se prepare la gente de Alemania y Países Bajos, porque este año empezamos a visitarlos. ;)

A.L: Una curiosidad sobre los días de Canibal Smith... ¿Es muy difícil tocar la guitarra con una media velada en la cabeza? ¿Quién les hacía las trenzas?
H.S: ¡Ja, ja! Canibal Smith tuvo el honor de pertenecer a la época dorada del rock en Bogotá. Me da mucha nostalgia recordar que salía de los ensayos para ir a ver un concierto de Catedral (tiempo después, de Ultrágeno), o de MorfoniaDanny DodgeLa PestilenciaMarlohábil o Los Felics... ¡Y ni hablar de las medias veladas de nuestros conciertos!

La idea siempre fue el anonimato sabroso. Por eso, a veces también nos poníamos bolsas de panadería. Y las trenzas de las medias no eran trenzas; era solo que en la parte de las piernas les metíamos bombas infladas con helio para que mandaran las medias para arriba... ¡Ja, ja! Difícil de explicar.

A.L: ¿Alguna cosa que se haya quedado por fuera y deba mencionarse?
H.S: Que me da mucha alegría poder encontrar un medio como éste donde puedo presentar a mis hermanos colombianos este proyecto, hecho con cariño desde la fría Berlín. Espero que sigamos conectados y nos visiten en Internet (www.checkpoint-guanabana.com). Y que no se les olvide que estamos haciendo todo lo mejor para dejar bien parada la música de los colombianos en otras latitudes.  ;) ¡Gracias y que siga el beat!

Alejandro Lopera (@cubara)

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